Fue un jugador que se adelantó a su tiempo. Seguramente de jugar ahora sería compañero de Pau Gasol. Era un jugador diferente para la época, más de ésta que de la suya.
Sus mates estratosféricos y su capacidad para rectificar en el aire eran increíbles, seguramente hoy también lo serían.
De hecho hay 2 jugadas que perduran en la memoria de todo amante de este grandioso deporte (y sobre todo en aquella época, cuando la NBA era algo como de otro planeta para un amante del baloncesto en Europa).
La primera: The Baseline Move
Un movimiento increíble, una variación del aro pasado. En este caso casi canasta pasada. Irving tras irse de su defensor se encuentra con Kareem Abdul-Jabbar y con el brazo derecho extendido esconde la bola sacándola un metro por detrás del tablero y girando sobre si mismo la deja por detrás de su marcador contra el tablero y… canasta¡
La segunda: Rock The Cradle
Otra vez se lució ante los Lakers. Pérdida de balon en el centro del campo. Rápido contraataque llevado por Irving desde su propio campo y con Michael Cooper persiguiéndolo. Agarró el balón entre la mano y la muñeca y con un giro de 360 grados realizó un mate increíble.
También fue uno de los pioneros del popular mate Tomahawk.
Tan popular llego a ser que hasta protagonizo una película bautizada en España como “Basket Music”.
La película como tal no es buena, mas bien todo lo contrario. Pero la verdad es que tiene gracia.
Un niño de 14 convence a Moisés Garty (Julios Irving) que para hacer a su equipo (los Pytons de Pittsburg)
campeón debería de rodearse de jugadores con el mismo signo del Zodiaco que el (Piscis). Juntan un grupo de Frikis tremendo. Un mudo, un indio, unos gemelos, un cura, un barrendero enano, un árabe, un locutor de radio… Y así todo. Se pueden imaginar el resultado. Pero es divertida y con una mas que aceptable banda sonora. Y hace un cameo un jovencísimo Kareem Abdul-Jabbar.
Articulo editado por: Paco Rivera de la Cruz

















No hay comentarios
Relaccionado con esto...
Deja tu comentario